jardín

a la vecina del lado le gusta cultivar flores los últimos días del verano…

es fea como quien más y saber que sólo está ahí de espaldas para mí es un consuelo que ni el mejor de los vinos puede ofrecerme...

por los claros de los árboles que nos separan veo sus retazos de espanto acariciando la tierra y las flores que acuden a sus manos como un milagro...

cada vez estoy más feliz de saber que para mí ella solo existe por detrás y si me la encontrara del otro lado no sería mi vecina y echaría de menos las flores que observo cada atardecer en sus manos como si fueran las mías...

dos o tres veces la vi del lado que para mí le falta y la memoria rehusó su quimera y su castigo... se quedó con los ojos en blanco como un perro de caza que una vez tiene su presa al alcance se queda ciego...

estar ahí por detrás se ha convertido en una ventaja para mi ya que en ese espejo yo he dejado de estar donde estoy y donde no soy... su detrás me señala los limites del sueño

sentado en el lugar de costumbre la observo... son las mismas seis en punto de la tarde... el sol se filtra por los agujeros de mi tarea diaria... la vecina se agacha lenta a contemplar el fruto de sus manos casi inexistentes...

tanto se agacha que la prenda íntima que la cubre se le escurre hasta el cuello dejando al aire libre un culo delicioso como el que mas... fresco como un manantial que de repente se escapa a la montaña... partido en dos pedazos como dos labios que apenas se tocan y se lamen...

mi vecina es tan bella como la que más... la mas bella de las flores de su jardín... todos los días mi vecina sale al jardín a cortar las flores para la mesa... y ahí está su culo como siempre en el espejo de los días ofreciéndome su perfume y su respiración...

bella entre las bellas mi vecina no sabe que yo sé, o quizás ella sabe que las flores saben que yo sé y tanto se agacha mi vecina que su culo se ha hecho eterno y el tiempo se pudre como un condenado a muerte en los alrededores...

en la noche amparado en la complicidad de mi propia sombra hago huecos en las paredes para poder mirar a mi vecina tantas veces como el jardín reclama mis ojos sin sueño y sin días y sin noches...

mierda que es linda mi vecina... cuando me muera es lo único que voy a echar de menos... ahora que atrás es por delante y la prenda sigue sosegada en su cuello como un lago de sangre...

en la mañana un obrero ha venido a cortar los árboles que nos separan...